sábado, 25 septiembre 2021

CARTA ABIERTA AL PREMIO NACIONAL DE URBANISMO SERGIO BAERISWYL

Sr. Sergio Baeriswyl Rada,

Arquitecto Urbanista, Académico UBB y Premio Nacional de Urbanismo

De mi consideración,
En la mañana del sábado 26 de enero de 2019, leí su columna titulada “Densificación Equilibrada”, en la Revista CASA, etc., el suplemento sabatino del diario El Sur.

Me han sorprendido sobremanera sus argumentos y juicios en el análisis que hace del explosivo crecimiento urbano que ha tenido la ciudad de Concepción desde la década de los 90 hasta ahora. Habla usted del “gran dolor de cabeza de los urbanistas”, que sufrirían en esos años en su intento de evitarlo, y la preocupación que ello le provocaba. Destaca los males que la expansión urbana incontrolable generan en las ciudades, como aumentos de costos de los servicios, ocupación de terrenos agrícolas (para el caso de nuestras ciudades, agrego a ellos humedales -como Los Batros, Rocuant y Paicaví-), deterioro del paisaje, necesidad de extensión de las redes de transporte público, etc. Con todos esos males, evidentemente, nadie puede estar en desacuerdo.

Luego Ud. agrega que en respuesta a dicho problema “todas las ciudades implementaron planes y estrategias para detener este proceso” “…que muchos calificaron como un cáncer de las ciudades.” Dentro de ellos, asevera que se consideró: “Subsidios de Renovación Urbana e Incentivos para la Densificación en los planes reguladores.” Buenas las intenciones pero, por lo que vemos a nuestros alrededores, esos planes y estrategias resultaron un completo fracaso. La ciudad se ha densificado, claro está, pero ¿cómo se ha hecho y cuál ha sido el resultado? Pues creciendo en altura, de acuerdo con lo que usted siempre ha predicado y continúa haciendo, aunque al parecer ya se está dando cuenta de que algo falló. ¿Cómo no se dio cuenta de ello a tiempo?

Reconoce que esos nuevos grandes edificios, que según su opinión algunos “han logrado integrarse en el entorno” pero que muchos otros están transformando los barrios y produciendo “externalidades negativas”, que se ven como amenazas, y que la tal densificación “no está garantizando mejores ciudades”.

Lo increíble de su análisis es que está repleto de contradicciones y no da cuenta real de la magnitud del problema que está llevando a la ciudad a transformarse en un “nudo gordiano” que, a poco andar, será imposible desatar.

Debe Ud. a estas alturas tener claro que la densificación no tiene patrones de control y que el caos urbano que estamos sufriendo no es producto del azar, sino de los propios planos reguladores comunales y metropolitano -en los que usted tuvo directa participación como asesor urbanista de la Municipalidad- los que permitieron y siguen permitiendo la edificación con alturas desmedidas y de modo caótico, algo no visto en ninguna ciudad del mudo de tamaño parecido a Concepción, con una densidad de habitantes/hectárea absolutamente reñida con las buenas prácticas del urbanismo.

Por otra parte, dice que la densificación sustituyó al modelo de crecimiento por extensión y eso no es así, pues lo que vemos es que, en la práctica, la extensión no ha sido suspendida ni abandonada. Es cosa de observar el crecimiento expansivo y continuo de edificaciones de todo tipo (menos viviendas sociales, por cierto) en los cerros de la Cordillera de Nahuelbuta, en los sectores Idahue, el Venado, Andalué, en los entornos de las rutas a Chiguayante y Penco, y en los sectores llanos -de mar a cerro- entre San Pedro de la Paz hasta Coronel, en los que se continúa con ese esquema, con denuedo y sin parar. No puede hablar, por tanto, de “volver al modelo de crecimiento por extensión.”

Finalmente, y dicho eso, ¿de qué “retroceso para la sustentabilidad” habla usted al final de su columna? En los planes reguladores no hay sustentabilidad alguna porque no cumplen de ninguna manera con la definición de Desarrollo Sustentable.

Los planes hechos sin participación ciudadana, sin el más mínimo sentido común y como se suele decir, entre cuatro paredes y a espalda de los ciudadanos, resultan agresivos y sin respeto hacia los habitantes de las ciudades, hecho irrefutable. Parecen más bien elaborados a gusto y conveniencia de ciertas empresas inmobiliarias que construyen sin descanso, sin planificación, sin control y sin fiscalización, como muy bien lo ha destacado el renombrado arquitecto y urbanista Miguel Lawner, en su contundente carta-respuesta a la que había escrito el presidente del Colegio de Arquitectos Humberto Eliash, reclamando por resoluciones de la Contraloría emitidas por denuncias de irregularidades hechas por el arquitecto Patricio Herman, Presidente de la Fundación Defendamos la Ciudad.

Me cabe destacarle finalmente que los penquistas, en las recientes reuniones de participación ciudadana a las que últimamente ha invitado la Municipalidad de Concepción, cansados de tantos abusos y faltas de respeto, han sacado la voz y reaccionado valientemente expresando sus puntos de vista, sus reclamos y la petición de suspensión inmediata de los permisos de construcción hasta que se logre, con una radical modificación, un plan regulador decente y sustentable de verdad con consenso ciudadano vinculante. Es lo menos que cabe pedir.

 

Atentamente,
Carlos Bonifetti Dietert.
27.01.2019.

 

 

Foto: Sergio Bereswyl, siendo homenajeado por la Cámar Chilena de la Construcción. Circa 2013-2014, https://cchc.cl/comunicaciones/noticias/51644-cchc-concepcion-homenajeo-a-sergio-baeriswyl

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Carlos Bonifetti Dietert, chileno y magallánico, Ingeniero C. Mecánico, Consultor en Climatización y Energías Renovables en pequeña escala. Ambientalista. Promotor del Desarrollo Sostenible sobre la base del concepto de sostenibilidad de Fritjof Capra. Director de CODEFF y miembro de la Red de Humedales del Bío Bío y de la Red Plurinacional de Humedales de Chile.

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